Con el propósito de fomentar una sociedad más inclusiva, en el sector Santa Rosa de Temuco se llevó a cabo el taller “Manos en Movimiento En-Señas”, una iniciativa abierta a la comunidad que permitió a una veintena de participantes conocer los fundamentos de la Lengua de Señas Chilena (LSCh). La actividad fue desarrollada en el marco de una asignatura del Instituto Bíblico IBICIEN.
La capacitación fue impulsada por la estudiante Carmen Luisa Curihuil, quien organizó la jornada junto a las instructoras Luz Curin y Camila Rebolledo, ambas integrantes de la comunidad sorda. La instancia reunió a familiares de personas sordas y vecinos interesados en adquirir herramientas básicas para comunicarse de manera más efectiva en la vida cotidiana.
Durante el taller, los asistentes aprendieron vocabulario de uso frecuente y nociones esenciales de la lengua de señas, con el objetivo de facilitar la interacción diaria y contribuir a derribar las barreras comunicacionales que aún enfrentan las personas sordas.
Curihuil destacó que la iniciativa permitió acercar a los participantes a una realidad muchas veces desconocida, entregándoles conocimientos prácticos para desenvolverse en distintos espacios y promoviendo una mayor conciencia sobre la importancia de la inclusión.
La actividad también puso de relieve los desafíos que aún existen en Chile para garantizar una inclusión plena, especialmente en ámbitos como la educación bilingüe y el acceso a servicios de salud adaptados. Si bien en los últimos años se han registrado avances normativos, como la promulgación de la Ley N.º 21.303, todavía persisten importantes brechas para la comunidad sorda.
Según cifras del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), en el país existen más de 712 mil personas con algún grado de pérdida auditiva y cerca de 179 mil presentan sordera total, lo que refuerza la necesidad de seguir impulsando iniciativas que promuevan la inclusión y el aprendizaje de la Lengua de Señas Chilena.

